Cada 7 de septiembre se celebra en la República Dominicana el Día del Salami. Conoce por qué este embutido es el rey indiscutible de la cocina popular y los «tres golpes»
Más allá de ser un ingrediente común en la despensa, el salami se ha ganado por mérito propio un sitial de honor en el corazón y la mesa de los dominicanos. Cada 7 de septiembre, el país celebra una festividad muy arraigada dedicada a realzar este icónico embutido, considerado uno de los símbolos más auténticos y sabrosos de la cocina popular de la isla.
Presente en los momentos más cotidianos y en las mesas de todas las clases sociales, el salami dominicano destaca por su textura y mezcla única de carnes y especias, convirtiéndose en el acompañante insustituible de los platos más representativos de la identidad nacional.
El rey indiscutible de la mesa criolla
- El clásico «Tres Golpes»: No se puede hablar del tradicional desayuno dominicano —el emblemático mangú de plátano verde— sin incluir las rodajas de salami frito, acompañadas inseparablemente por los huevos y el queso frito.
- Versatilidad culinaria: Ya sea frito en cubos para acompañar un locrio, guisado con vegetales en una cena rápida o como protagonista de una picadera casera, su presencia es sinónimo de sabor criollo.
- Patrimonio cultural cotidiano: La festividad de esta fecha rinde homenaje a la industria local de embutidos y a una tradición gastronómica que une a las familias dominicanas alrededor del fogón día tras día.
En definitiva, este día recuerda que la gastronomía popular dominicana tiene en el salami a uno de sus embajadores más fieles y deliciosos.
