El canciller Víctor «Ito» Bisonó aclaró que la República Dominicana no participa en operaciones militares en Haití para proteger la imparcialidad y legitimidad.
El ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, Víctor “Ito” Bisonó, ofreció una explicación detallada sobre la postura del Estado dominicano de no involucrarse de manera directa en las operaciones militares y de combate contra las bandas armadas que aterrorizan a la población en la vecina República de Haití.
Bisonó precisó que esta decisión responde a la estricta observancia de los principios fundamentales que rigen las misiones internacionales de paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU): el consentimiento de las partes involucradas, la imparcialidad y las restricciones al uso de la fuerza en conflictos de esta naturaleza.
Historial bilateral y riesgos de escalada
El jefe de la diplomacia dominicana subrayó que, debido a los sensibles antecedentes históricos que unen a ambas naciones, la presencia de tropas dominicanas en terreno haitiano resultaría contraproducente y geopolíticamente riesgosa.
- Cuestionamiento de imparcialidad: Una incursión armada directa podría comprometer la percepción de neutralidad de la misión ante la opinión pública haitiana e internacional.
- Legitimidad y escalada: El canciller advirtió que intervenir militarmente generaría cuestionamientos sobre la legitimidad de las acciones, elevando el riesgo de un involucramiento prolongado y una potencial escalada del conflicto a nivel regional.
Por estas razones, el Gobierno dominicano ha optado por concentrar su política exterior en el respaldo diplomático, la cooperación humanitaria y el soporte logístico a los contingentes autorizados, evitando el despliegue de personal en operaciones de combate.
El rol dominicano: Soporte logístico e imponente puente humanitario
A pesar de no enviar tropas al frente, la República Dominicana desempeña un papel clave para el funcionamiento de la respuesta internacional en la vecina nación:
- Paso de contingentes e insumos: Facilitación del tránsito y despliegue de personal militar y civil internacional que no puede ingresar por los bloqueados puertos y aeropuertos haitianos.
- Operaciones aéreas y médicas: Autorización de vuelos de asistencia humanitaria, evacuaciones médicas de emergencia y suministro de cargamentos de sangre e insumos de salud.
- Equipamiento: Soporte logístico en el traslado de cargas y equipos militares esenciales destinados a la pacificación del territorio.
Radiografía del Grupo de Supresión de Pandillas (GSF)
El canciller también se refirió al estatus operativo del Grupo de Supresión de Pandillas (GSF), la fuerza multinacional que opera en Haití con autorización del gobierno local y respaldo de la ONU para recuperar la seguridad y proteger infraestructuras críticas.
Actualmente, la misión cuenta con la participación de efectivos procedentes de Bangladesh, Chad, Jamaica, Guatemala, Mongolia, Sri Lanka y El Salvador. Bisonó detalló que la fuerza desplegada ronda los 2,181 efectivos internacionales, con una proyección oficial de alcanzar los 5,500 integrantes en los próximos tres meses para intensificar la lucha contra el crimen organizado.
