El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que autorizó ataques contra objetivos militares en Venezuela tras las explosiones y sobrevuelos registrados en Caracas durante la madrugada.
De acuerdo con medios estadounidenses, la operación se habría planificado desde finales de diciembre y fue postergada en varias ocasiones por condiciones climáticas y prioridades militares en otros países. Finalmente, la madrugada del 3 de enero se ejecutaron acciones aéreas que impactaron instalaciones estratégicas en la capital venezolana.
En declaraciones recientes, Trump aseguró que “los días de Nicolás Maduro están contados” y reiteró que su gobierno no descarta operaciones terrestres en territorio venezolano. La Casa Blanca justificó la medida como parte de su campaña de presión contra el gobierno de Maduro, al que acusa de narcotráfico y de amenazar la estabilidad regional.
La confirmación de los ataques ha generado alarma internacional. Maduro denunció una “gravísima agresión militar” y decretó un estado de conmoción exterior en todo el país, mientras gobiernos de la región, como Colombia y Cuba, expresaron preocupación por la escalada de tensión.
