Cada 5 de agosto recordamos la fundación de Santo Domingo. Conoce cómo nació la primera ciudad europea del Nuevo Mundo.
La historia de la República Dominicana y de todo el continente americano guarda una fecha fundamental en su calendario: un 5 de agosto de 1496. Fue en este día cuando el adelantado Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal Colón, fundó oficialmente el asentamiento que daría origen a la capital dominicana, marcando el nacimiento de la primera ciudad europea de carácter permanente en el llamado «Nuevo Mundo».
En sus inicios, este enclave ubicado a la orilla del río Ozama no llevó el nombre con el que hoy la conocemos a nivel global, sino que fue bautizada bajo el nombre de Nueva Isabela, rindiendo un claro tributo a la reina Isabel I de Castilla, una de las principales mecenas de los viajes de exploración.
De Nueva Isabela a la gran capital
El destino de este naciente asentamiento colonial estuvo lleno de retos desde sus primeros años. Tras el embate devastador de un huracán en el año 1502 que destruyó gran parte de las estructuras originales, el gobernador Frey Nicolás de Ovando decidió trasladar la ciudad hacia la otra orilla del río Ozama, en la ubicación que hoy ocupa la Zona Colonial.
Fue en ese proceso de reconstrucción y consolidación urbana donde adoptó el nombre definitivo de Santo Domingo de Guzmán, convirtiéndose rápidamente en el centro político, administrativo, cultural y religioso desde donde se organizó la presencia española en América.
Un legado que perdura en el tiempo
Hoy en día, conmemorar el origen de Santo Domingo es reconocer la imponente arquitectura de su Ciudad Colonial —declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO—, sus calles empedradas, la primera catedral, el primer hospital y el primer tribunal de Indias.
La capital dominicana no es solo el reflejo de la historia colonial, sino el corazón palpitante de una nación moderna, dinámica y orgullosa de sus raíces. ¡Feliz aniversario para la ciudad primada de América!
