La sociedad impone roles limitantes a las mujeres maduras, esperando que se dediquen solo al cuidado de los nietos, negándoles el derecho a desear o ser deseadas
Este fenómeno social implica que las mujeres maduras son apartadas o discriminadas en el ámbito laboral, social, mediático, romántico y sexual.
La sociedad impone roles limitantes a las mujeres maduras, esperando que se dediquen solo al cuidado de los nietos, negándoles el derecho a desear o ser deseadas. Sin embargo, cada vez más mujeres desafían estos prejuicios y viven su madurez plenamente, exigiendo lo que quieren sin pedir perdón.
Se enfatiza que las mujeres tienen la capacidad de saber lo que quieren en todo momento y no necesitan la validación de otros para tomar decisiones. La sociedad dominicana tiende a buscar aprobación externa, lo que perpetúa la idea de que las mujeres mayores deben conformarse.
