La DEA reconoció el apoyo de la República Dominicana en la lucha contra el narcotráfico y las drogas sintéticas, destacando el compromiso del presidente Luis Abinader y la cooperación operativa entre la agencia estadounidense y las autoridades dominicanas.
La reunión, celebrada en Santo Domingo, sirvió para revisar prioridades conjuntas frente al crecimiento del tráfico de drogas sintéticas en la región, con especial atención al fentanilo y otras sustancias que han generado crisis sanitarias y retos de seguridad en el hemisferio.
Qué reconoció la DEA
- Respaldo institucional: La DEA destacó el “firme respaldo” del gobierno dominicano a las operaciones conjuntas de interdicción y a la campaña internacional liderada por Washington.
- Cooperación operativa: Se valoró la colaboración en investigaciones, arrestos y acciones contra el lavado de activos vinculadas a redes transnacionales que operan en el Caribe y que extienden su impacto hasta Estados Unidos.
- Participación en campañas: La República Dominicana participa en la iniciativa denominada “Proteger, Prevenir y Apoyar”, orientada a frenar la expansión del fentanilo y reducir sus consecuencias sanitarias y sociales.
Michael A. Miranda subrayó que el liderazgo del presidente Abinader demuestra que “la seguridad y la protección de la vida no conocen fronteras” y que la alianza entre ambos países se basa en confianza, trabajo en equipo y responsabilidad compartida. Por su parte, la DNCD reafirmó su compromiso de desmantelar estructuras del narcotráfico local e internacional y agradeció el apoyo técnico y operativo de la DEA.
Implicaciones regionales
- Fortalecimiento institucional: El reconocimiento público refuerza la imagen de la República Dominicana como aliado estratégico en la región y puede traducirse en mayor asistencia técnica y recursos para interdicción y formación.
- Presión sobre redes criminales: La coordinación bilateral apunta a desarticular rutas de tráfico y esquemas de lavado que utilizan el Caribe como corredor hacia mercados mayores.
- Riesgos y desafíos: A pesar del reconocimiento, las autoridades advierten que el avance de drogas sintéticas exige políticas integrales que combinen interdicción, prevención sanitaria y cooperación internacional sostenida.
El gesto de la DEA no solo es simbólico: reconoce resultados operativos y un compromiso político que puede abrir puertas a mayor colaboración y recursos. Sin embargo, las autoridades dominicanas y sus socios internacionales deberán mantener la presión y ampliar estrategias para enfrentar la complejidad del narcotráfico sintético y sus efectos en la salud pública y la seguridad regional.
