Conoce como este fenómeno llega a varios países, cómo altera el clima y el riesgo que representa para la salud
Es muy común asociar las nubes de polvo sahariano exclusivamente con el Caribe y la República Dominicana debido a los intensos episodios de bruma y calor que se viven cada año. Sin embargo, la respuesta es no: este fenómeno tiene un alcance global y recorre miles de kilómetros sobre el océano Atlántico, impactando a múltiples países y continentes.
¿A qué otros países y regiones afecta?
Impulsadas por los vientos alisios, las partículas del Sahara se desplazan hacia distintas latitudes del planeta:
- El Caribe y Centroamérica: Además de República Dominicana, incide de forma directa en Puerto Rico, Cuba, Jamaica, Haití, las Antillas Menores, así como en países centroamericanos como Honduras, Guatemala, Costa Rica y Panamá.
- Norteamérica: Llega con frecuencia a la Península de Yucatán en México y penetra profundamente en los Estados Unidos, afectando estados como Florida, Texas, Luisiana y otras zonas del Golfo de México.
- Sudamérica: Afecta de manera regular la franja norte del subcontinente (Venezuela y Colombia) y se adentra en la cuenca del río Amazonas en Brasil.
- Europa: Durante ciertas épocas del año, los vientos del sur empujan estas masas de aire hacia el continente europeo, cubriendo de calima a España, Portugal, Francia e Italia.
¿Cómo afecta al medio ambiente y al clima?
El polvo del Sahara cumple un doble papel en el equilibrio ecológico y las condiciones del tiempo:
1. Efectos positivos (Ecosistemas):
- Fertilizante natural: El polvo contiene altos niveles de fósforo, hierro y minerales esenciales que caen con las lluvias sobre la selva amazónica y los suelos tropicales, reponiendo los nutrientes que la vegetación necesita.
- Inhibidor de ciclones: Al tratarse de una masa de aire sumamente seca y cálida, actúa como un escudo que frena el desarrollo vertical de las nubes, debilitando o impidiendo la formación de tormentas tropicales y huracanes en el Atlántico.
2. Efectos negativos (Clima y visibilidad):
- Aumento del calor y sequía: Al limitar la formación de lluvias, prolonga los períodos de sequía y eleva notablemente la sensación térmica.
- Pérdida de visibilidad: Tiñe la atmósfera de un color grisáceo u opaco (calima), lo que afecta las operaciones aéreas y la navegación marítima.
Impacto en la salud de las personas
El riesgo para la salud es real y significativo. Las partículas en suspensión son microscópicas (de tamaño PM2.5 y PM10), lo que les permite ingresar con facilidad a las vías respiratorias. Además, en su trayecto transportan esporas de hongos, bacterias, virus y ácaros.
Principales afecciones que provoca:

- Aparato respiratorio: Agrava crisis asmáticas, rinitis alérgica, bronquitis y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Provoca tos persistente y dificultad para respirar.
- Ojos y piel: Causa irritación ocular, ardor, sensación de cuerpo extraño, conjuntivitis y resequedad en la piel.

Recomendaciones de protección sanitaria:
- Utilice mascarilla al realizar actividades en exteriores durante días con alta concentración de polvo.
- Use gafas o lentes de sol para proteger los ojos del polvillo en suspensión.
- Mantenga puertas y ventanas cerradas para evitar la entrada de partículas al hogar.
- Ingiera abundante agua para mantener hidratadas las vías respiratorias.
- Las personas con asma, alergias crónicas, niños y adultos mayores deben evitar la exposición prolongada al aire libre.
