Un gigantesco socavón sorprendió a transeúntes y trabajadores en un cruce de Shanghai, y dejó un enorme vacío en medio de la ciudad más poblada de China.
El fenómeno, se registró en la intersección de Qixin Road y Li’an Road —una zona intervenida para la construcción de una nueva línea de metro.
La situación, reactiva las preguntas sobre la seguridad de la infraestructura urbana y la vulnerabilidad de las grandes urbes frente a hundimientos espontáneos.
La ciudad enfrenta riesgos habituales de hundimiento provocados por factores geológicos y humanos, entre ellos la extracción excesiva de aguas subterráneas, capas de arena poco profundas, suelos aluviales blandos y vacíos artificiales dejados por excavaciones urbanas.
