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    Cabo Rojo y Enriquillo: El Nuevo Polo Turístico Sostenible de la República Dominicana

    La meta de las autoridades es hacer del turismo en Pedernales y Enriquillo una fuente de desarrollo sostenible, marcando un precedente para otras provincias de República Dominicana

    En un paso decisivo para consolidar el desarrollo del «Sur Profundo», el Gobierno Dominicano presentó ante el Banco Mundial el nuevo Plan Estratégico de Desarrollo Turístico Integral para Cabo Rojo y la Región Enriquillo. Este ambicioso proyecto busca transformar la matriz económica de la zona, apostando por un modelo de turismo de lujo, sostenible e inclusivo.

    El plan, que fue recibido por los representantes del organismo internacional, no solo se limita a la construcción de hoteles en Cabo Rojo, sino que propone un corredor turístico regional que integra a las provincias de Pedernales, Barahona, Bahoruco e Independencia.

    Un modelo de «Turismo de Próxima Generación»

    La propuesta presentada destaca por su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y se sustenta en tres pilares fundamentales:

    1. Sostenibilidad Ambiental: El desarrollo está diseñado para coexistir con la biodiversidad única del Parque Nacional Jaragua y el Lago Enriquillo, utilizando infraestructuras de bajo impacto y fuentes de energía limpia.
    2. Impacto Social Directo: Se estima la creación de más de 15,000 empleos directos e indirectos, priorizando la contratación y capacitación de talento local a través de programas de formación técnica especializada.
    3. Infraestructura de Clase Mundial: El proyecto incluye la operatividad del puerto de cruceros de Cabo Rojo, la construcción de un aeropuerto internacional y una red vial que facilitará el multidestino dentro de la región.

    El respaldo internacional como garantía de éxito

    La colaboración con el Banco Mundial busca asegurar no solo el financiamiento necesario para obras de infraestructura básica (agua, saneamiento y salud), sino también la asistencia técnica para garantizar que el crecimiento turístico sea ordenado y transparente.

    Con este movimiento, la República Dominicana reafirma su liderazgo turístico en el Caribe, diversificando su oferta más allá de los destinos tradicionales y apostando por la riqueza natural y cultural del sur.

    La meta de las autoridades es hacer del turismo en Pedernales y Enriquillo una fuente de desarrollo sostenible, marcando un precedente para otras provincias de República Dominicana

    En un paso decisivo para consolidar el desarrollo del «Sur Profundo», el Gobierno Dominicano presentó ante el Banco Mundial el nuevo Plan Estratégico de Desarrollo Turístico Integral para Cabo Rojo y la Región Enriquillo. Este ambicioso proyecto busca transformar la matriz económica de la zona, apostando por un modelo de turismo de lujo, sostenible e inclusivo.

    El plan, que fue recibido por los representantes del organismo internacional, no solo se limita a la construcción de hoteles en Cabo Rojo, sino que propone un corredor turístico regional que integra a las provincias de Pedernales, Barahona, Bahoruco e Independencia.

    Un modelo de «Turismo de Próxima Generación»

    La propuesta presentada destaca por su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y se sustenta en tres pilares fundamentales:

    1. Sostenibilidad Ambiental: El desarrollo está diseñado para coexistir con la biodiversidad única del Parque Nacional Jaragua y el Lago Enriquillo, utilizando infraestructuras de bajo impacto y fuentes de energía limpia.
    2. Impacto Social Directo: Se estima la creación de más de 15,000 empleos directos e indirectos, priorizando la contratación y capacitación de talento local a través de programas de formación técnica especializada.
    3. Infraestructura de Clase Mundial: El proyecto incluye la operatividad del puerto de cruceros de Cabo Rojo, la construcción de un aeropuerto internacional y una red vial que facilitará el multidestino dentro de la región.

    El respaldo internacional como garantía de éxito

    La colaboración con el Banco Mundial busca asegurar no solo el financiamiento necesario para obras de infraestructura básica (agua, saneamiento y salud), sino también la asistencia técnica para garantizar que el crecimiento turístico sea ordenado y transparente.

    Con este movimiento, la República Dominicana reafirma su liderazgo turístico en el Caribe, diversificando su oferta más allá de los destinos tradicionales y apostando por la riqueza natural y cultural del sur.

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