Los reductores de velocidad en el Malecón de Santo Domingo generan polémica: para las autoridades son una medida de prevención y seguridad vial, pero para muchos ciudadanos representan inseguridad y riesgo, pues provocan tapones, daños en vehículos y falta de señalización adecuada.
En los últimos tres años, el Malecón registró 20 accidentes graves, con 11 fallecidos y 41 lesionados, lo que motivó la intervención.
