La tasa de homicidios cayó a 7.05 en 2026. Los feminicidios subieron 36.4% y los conflictos sociales causan el 59% de las muertes violentas
Bajo la gestión de Faride Raful, la primera mujer en ocupar el Ministerio de Interior y Policía desde 1980, la República Dominicana muestra un panorama de seguridad pública marcado por una dualidad: el éxito en la reducción de la tasa de homicidios y la persistente crisis de violencia social y de género.
Reducción Histórica de la Tasa de Homicidios
La República Dominicana ha logrado una reducción sostenida en la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes en los últimos años:
- 2023: Cerró con una tasa acumulada de 12.54.
- 2024: Descendió a 10.00.
- 2025: Se consolidó en 8.7.
- 2026: Para mediados de junio, la tasa acumulada cayó a 7.05, alcanzando niveles históricamente bajos para el país.
A pesar de este avance, la percepción de inseguridad sigue siendo alta debido a que la violencia se ha desplazado hacia el ámbito de la convivencia ciudadana.
La Paradoja de los Conflictos Sociales
Un dato clave revelado por la ministra Raful es que la mayoría de las muertes violentas en el país no son producto de la delincuencia organizada, sino de conflictos sociales.
- Se estima que el 59% de los homicidios se originan por riñas entre particulares, violencia intrafamiliar y disputas por motivos triviales como incidentes de tránsito o ruidos.
- Solo el 15.4% de las muertes violentas se atribuyen directamente a la criminalidad.
- Durante el mes de febrero de 2026, los días de mayor incidencia de homicidios fueron los martes y el horario nocturno.
Crisis de Feminicidios y Violencia de Género
El área más crítica de la seguridad pública en 2026 ha sido el aumento de los feminicidios. Mientras los homicidios generales bajan, los feminicidios íntimos crecieron un 36.4% en los primeros cinco meses del año (30 casos frente a 22 en el mismo periodo de 2025).
- Falta de denuncia: El 87% de las víctimas no había reportado agresiones previas ante las autoridades, evidenciando una profunda desconfianza o debilidad en el sistema de protección.
- Involucramiento de uniformados: Se ha identificado con preocupación que una parte de estos crímenes es perpetrada por miembros de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas utilizando sus armas de reglamento.
Estrategias y Reforma Policial
Para enfrentar estos desafíos, el Ministerio de Interior y Policía ha puesto en marcha diversas iniciativas:
- Reforma Policial 2.0: Centrada en la educación, investigación y modernización de los agentes para asegurar que actúen con honorabilidad.
- Puntos de Alerta: Un plan piloto para habilitar espacios de denuncia en lugares cotidianos como farmacias y supermercados, buscando acercar la protección a las mujeres en riesgo.
- Nuevo Código Penal: Se espera que la entrada en vigencia de la Ley 74-25 en agosto de 2026 fortalezca las sanciones, permitiendo cúmulos de penas de hasta 40 años por feminicidio.
- Operación «Garantía de Paz»: Acciones conjuntas que han permitido que el 85.3% de los territorios nacionales mantengan tasas de homicidio de un solo dígito.
En conclusión, la gestión actual enfrenta el reto de transformar una cultura de violencia arraigada en la sociedad, donde la resolución de conflictos suele derivar en tragedia, a pesar de las mejoras estadísticas en el control del crimen organizado.
