El evento fue provocado por una falla en la línea de transmisión de 138 kilovoltios Hainamosa–Villa Duarte, la cual desencadenó una desconexión en cadena que dejó a oscuras a gran parte del país
El Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (OC-SENI) y el Ministerio de Energía y Minas presentaron el informe técnico definitivo sobre el apagón nacional ocurrido el pasado 23 de febrero de 2026. El documento concluye que el evento fue provocado por una falla en la línea de transmisión de 138 kilovoltios Hainamosa–Villa Duarte, la cual desencadenó una desconexión en cadena que dejó a oscuras a gran parte del país durante más de 13 horas.
Principales hallazgos del informe:
- Origen de la falla: La interrupción se debió al disparo del interruptor en una línea estratégica de transmisión, lo que evidenció la vulnerabilidad del sistema ante eventos puntuales.
- Impacto económico: Se estiman pérdidas superiores a los 300 millones de pesos para el sector productivo, afectando principalmente a productos perecederos y ventas comerciales.
- Debilidad estructural: El informe subraya que el sistema actual arrastra una deuda de inversión y mantenimiento de décadas, lo que lo hace propenso a fallas en cascada.
Recomendaciones y cambios urgentes:
Tras el análisis, las autoridades han anunciado la creación de un comité de seguimiento y la implementación inmediata de las siguientes medidas:
- Inversión en Redes de Transmisión: Modernización prioritaria de las líneas operadas por la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) para mejorar la redundancia del sistema.
- Protocolos de Emergencia: Fortalecer los mecanismos de protección automática para evitar que una falla local se convierta en un apagón total (blackout).
- Auditoría de Mantenimiento: Realizar una revisión técnica exhaustiva en todas las subestaciones críticas del país para identificar otros puntos de posible colapso.
El gobierno, a través del ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, reafirmó el compromiso de solucionar estos problemas estructurales históricos, calificando de «inaceptables» este tipo de eventos para el clima de inversión y la estabilidad nacional.
