El 2025 cierra con dos conflictos internacionales sin solución: la confrontación Venezuela–EE. UU. en el Caribe y la guerra Rusia–Ucrania, ambos con escaladas militares y diplomáticas que mantienen la tensión global
Implicaciones globales
- Energía y economía: Ambos conflictos afectan el mercado petrolero y gasífero, elevando precios y generando incertidumbre en Europa y América Latina.
- Geopolítica: Venezuela se convierte en un nuevo foco de tensión hemisférica, mientras Ucrania sigue siendo el epicentro de la confrontación entre Rusia y Occidente.
- Perspectiva 2026: Ninguno de los dos conflictos muestra señales de resolución inmediata; más bien, se proyecta una intensificación militar y diplomática.
Venezuela y Ucrania nos recuerdan que el mundo sigue en vilo, esperando soluciones que aún no llegan.»
