Se encienden las alarmas en la República Dominicana y es que en los primeros meses de este año, la violencia ha cobrado la vida de 32 mujeres.
Una estadística dolorosa que marcan cifras rojas en la República Dominicana, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta urgente: ¿está funcionando el sistema para proteger a las mujeres que han sido víctimas de violencia?
De acuerdo con los reportes oficiales, la tragedia de estos 32 feminicidios deja al descubierto no solo la vulnerabilidad de las mujeres, sino también los retos del sistema judicial.
De los responsables de estos crímenes, actualmente solo el 54% permanece bajo arresto enfrentando la justicia.
Este porcentaje abre una interrogante preocupante sobre el 46% restante. En muchos de estos casos, como es tristemente común en estas tragedias, el agresor toma la decisión de quitarse la vida tras cometer el hecho, mientras que otros logran evadir a las autoridades y se mantienen prófugos, dejando a familias enteras a la espera de respuestas.

Estos números no son solo estadísticas; son madres, hijas y hermanas que hoy faltan en sus hogares. Esta preocupante realidad reitera la necesidad urgente de fortalecer las políticas de prevención, endurecer las medidas de protección para quienes denuncian y garantizar que todo el peso de la ley caiga sobre los agresores.
