«The Reserve Resort». Más que un destino turístico tradicional, se trata de un innovador «hotel submarino» conceptual creado por FUNDEMAR, Ogilvy República Dominicana y Tornus, diseñado para financiar y promover la regeneración de los arrecifes de coral en el país.
Con el objetivo de transformar la relación entre el turismo y la conservación ambiental, surge en República Dominicana «The Reserve Resort». Más que un destino turístico tradicional, se trata de un innovador «hotel submarino» conceptual creado por FUNDEMAR, Ogilvy República Dominicana y Tornus, diseñado para financiar y promover la regeneración de los arrecifes de coral en el país.
Bajo la premisa de que «los corales son los arquitectos y la vida marina sus huéspedes», esta iniciativa busca integrar activamente al sector turístico en la protección de los ecosistemas de los que depende. A través de la plataforma thereserveresort.com, el público general y las empresas pueden realizar «reservas» simbólicas. Estas reservas se traducen en donaciones directas destinadas a los programas de conservación liderados por FUNDEMAR en la zona de La Romana y Bayahíbe.

¿A dónde van los fondos?
La inversión generada a través de este modelo de «Economía Azul» sustenta acciones científicas críticas a largo plazo, presentadas en paralelo con los servicios de un hotel de lujo:
- Reproducción sexual asistida de corales: Para aumentar la resiliencia y diversidad genética de los arrecifes.
- Mantenimiento de viveros marinos (Jardinería de corales): Espacios donde se cultivan fragmentos de coral antes de ser trasplantados al océano.
- Monitoreo continuo: Evaluación constante de la biodiversidad marina y la salud del ecosistema.
El valor estratégico de los arrecifes:
La protección de estos ecosistemas no es solo un tema ecológico, sino de vital importancia económica. A nivel global, los arrecifes generan unos 375 mil millones de dólares anuales en servicios ecosistémicos. En República Dominicana, cerca de un tercio del gasto turístico está vinculado directa o indirectamente a ellos, y funcionan como una barrera natural que evita aproximadamente 96 millones de dólares al año en daños por erosión costera e inundaciones.
El proyecto ya cuenta con el apoyo de actores clave de la industria, incluyendo la Asociación de Hoteles de La Romana Bayahibe (AHRB), el Clúster Turístico de la zona, y reconocidas cadenas hoteleras y empresas como RIU, Central Romana Corporation y Casa de Campo, demostrando que la sostenibilidad y el desarrollo turístico pueden y deben ir de la mano.
