El Servicio Nacional de Salud busca garantizar la gratuidad de los servicios, optimizar los recursos del Estado y elevar la calidad de la atención a los pacientes en la red pública.
En una medida que busca transformar la gestión hospitalaria y proteger el bolsillo de los ciudadanos, el Servicio Nacional de Salud (SNS) ha anunciado la eliminación de los contratos de tercerización y acuerdos privados que operaban dentro de los hospitales de la red pública.
Simultáneamente, la institución ha puesto en marcha un riguroso sistema de control y auditoría para resguardar los equipos médicos del Estado.
Esta disposición responde a la necesidad de erradicar las prácticas que representaban un costo adicional para los pacientes y de asegurar que la infraestructura sanitaria cumpla su verdadero propósito: brindar salud gratuita y de calidad.
Durante años, diversas áreas de los hospitales públicos —como laboratorios, centros de imágenes (rayos X, tomografías) y servicios de hemodiálisis— funcionaban bajo esquemas de contratación con empresas privadas. Esto, en muchos casos, obligaba a los usuarios a pagar cuotas o copagos por servicios que, por ley, deben ser cubiertos por el Estado.
Con la eliminación de estos contratos, el SNS asume el control total y la administración directa de estas áreas. Las autoridades sanitarias han destacado que esta recuperación de los espacios hospitalarios garantiza que ningún paciente deba pagar por servicios médicos, diagnósticos o de laboratorio dentro de la red pública, fortaleciendo así el derecho universal a la salud.
Rigor en el inventario y cuidado de equipos médicos
El segundo pilar de esta intervención es el reforzamiento de los controles sobre el equipamiento tecnológico e instrumental de los hospitales. Para evitar el deterioro prematuro, la sustracción o el uso indebido de los equipos, el SNS ha implementado las siguientes acciones:
- Auditorías estrictas: Se están realizando levantamientos exhaustivos en cada centro de salud para tener un inventario actualizado de todos los equipos médicos, desde monitores de signos vitales hasta resonadores magnéticos.
- Mantenimiento preventivo: Se ha establecido un cronograma obligatorio de mantenimiento para prolongar la vida útil de los aparatos y evitar que áreas críticas queden fuera de servicio por averías predecibles.
- Régimen de consecuencias: Las direcciones hospitalarias y el personal médico tendrán una mayor responsabilidad sobre la custodia de los bienes. Se aplicarán sanciones a quienes permitan el traslado irregular de equipos del Estado hacia centros de salud privados.
Un impacto directo en la población
La recuperación de los servicios tercerizados y el cuidado celoso del patrimonio hospitalario se traducen en un beneficio directo para los usuarios más vulnerables. Al no depender de empresas privadas para realizarse una tomografía o un análisis de sangre, se reducen los tiempos de espera y se elimina la barrera económica que impedía a muchos dominicanos recibir un diagnóstico oportuno.
Con estas acciones, el Servicio Nacional de Salud reitera su compromiso de sanear la administración hospitalaria, promover la transparencia y devolverle a la población una red de salud verdaderamente pública, eficiente y humana.
