La periodista Nuria Piera sobre la polémica entre el Defensor del Pueblo, Pablo Ulloa, y representantes de centros de rehabilitación privados denunciados por prácticas abusivas.
Nuria Piera cuestiona duramente la imagen de «oportunismo» proyectada por el Defensor del Pueblo al reunirse con personas señaladas por presuntas violaciones a derechos fundamentales, como privación ilegal de libertad, maltratos físicos y psicológicos, y condiciones infrahumanas.
Se critica que algunos individuos utilicen el sufrimiento humano y los operativos de captura como contenido para redes sociales, tratando estos actos como «trofeos audiovisuales» en lugar de una verdadera labor de ayuda.
La periodista advierte sobre el peligro de que las instituciones oficiales (como la Defensoría del Pueblo y el Consejo Nacional de Drogas) legitimen estas prácticas sin una fiscalización rigurosa, lo que corre el riesgo de normalizar la ilegalidad.
Piera aclara que no se opone a la rehabilitación, pero exige que los centros que operan bajo métodos abusivos sean cerrados, apoyando únicamente la legalización de aquellos que pasen por procesos estrictos de supervisión y respeto a los derechos humanos.
En resumen, el programa denuncia una aparente «ceguera institucional» frente a centros que operan al margen de la ley bajo el disfraz de centros de ayuda, y cuestiona la falta de sensibilidad de los funcionarios ante las graves denuncias de las víctimas.
