La Unión Eléctrica de Cuba informó que más de la mitad del país enfrentará apagones durante las horas de mayor demanda, mientras el corte en el suministro de crudo venezolano tras la caída del ex dictador Nicolás Maduro agrava aún más el panorama energético.
La crisis energética que atraviesa Cuba continúa profundizándose. La Unión Eléctrica (UNE) anunció que el 58% del territorio nacional quedará sin servicio eléctrico durante el horario de mayor consumo, una situación que impacta directamente en la vida cotidiana de millones de cubanos.
El panorama se complica aún más tras el corte en el suministro de crudo venezolano, consecuencia de la caída del ex dictador Nicolás Maduro, lo que ha reducido drásticamente la disponibilidad de combustible para las plantas termoeléctricas. Durante dos décadas, Venezuela fue el principal proveedor de petróleo subsidiado para Cuba, y su ausencia deja al sistema eléctrico nacional en una situación crítica.
Las limitaciones en la generación eléctrica han provocado apagones prolongados en distintas provincias, afectando hogares, hospitales, comercios y el transporte público. La población enfrenta cada vez mayores dificultades para conservar alimentos, acceder a servicios básicos y mantener actividades económicas.
Las autoridades reconocen la gravedad del problema y aseguran que trabajan en la reparación de unidades generadoras y en la búsqueda de nuevos acuerdos energéticos, aunque no han ofrecido un calendario concreto para la normalización del servicio.
La crisis energética en Cuba refleja las profundas limitaciones estructurales del sistema eléctrico nacional y su dependencia de recursos externos. Mientras tanto, la población continúa soportando apagones diarios que afectan la calidad de vida y generan un creciente malestar social.
