La falla se originó por el disparo del interruptor de la línea de 138 KB Jaina-Mosa Villaduarte, dejando entre el 65% y el 80% del sistema eléctrico fuera de servicio.
El presidente Luis Abinader reaccionó con gran enojo, suspendiendo su participación en una reunión y convocando de inmediato a su gabinete de emergencia. Aunque se esperaba la reposición total para las 5 de la tarde, muchos sectores no tuvieron el servicio completamente restablecido hasta la medianoche.
Es el segundo apagón de gran magnitud en tres meses, lo que genera preocupación y la necesidad de una revisión profunda del sistema eléctrico.
Se especula sobre la obsolescencia de equipos, la necesidad de inversión en mejoras y la revisión de procedimientos debido al aumento de la demanda.
A diferencia del apagón anterior, el metro pudo operar, aunque con limitaciones y retrasos.
