La edad como motivo de orgullo refleja una celebración de la experiencia y la trayectoria individual
Zeny Leyva con la afirmación “A mí me parece que es un orgullo cuando uno dice su edad” introdujo una reflexión personal que desvió la atención hacia la valoración de la edad y la experiencia.
Es como una reivindicación de la visibilidad de las personas mayores y de la dignidad asociada al paso del tiempo. En un entorno social que a menudo prioriza la juventud, decir la edad con orgullo es un gesto de afirmación identitaria.
