Una tormenta invernal histórica, llamada Fern, ha dejado al menos 30 fallecidos en Estados Unidos, con temperaturas de hasta –31 °C, más de 19.000 vuelos cancelados y más de un millón de personas sin electricidad.
Una fuerte tormenta invernal ha cobrado la vida de al menos 30 personas en distintos estados del país, mientras millones de ciudadanos enfrentan temperaturas extremas, cortes eléctricos y la paralización del transporte aéreo.
El fenómeno, considerado uno de los más intensos de los últimos años, provocó sensaciones térmicas de hasta –31 °C, acumulaciones de nieve superiores a los 50 centímetros en algunas zonas y más de 19.000 vuelos cancelados.
Entre los estados más afectados se encuentran Nueva York, Texas, Luisiana, Iowa, Kansas y Tennessee, donde se reportaron víctimas mortales por hipotermia, accidentes de tránsito y complicaciones derivadas del frío extremo.
Las autoridades mantienen la emergencia en 22 estados, mientras el Servicio Meteorológico Nacional advierte que una nueva masa de aire ártico podría prolongar las bajas temperaturas en los próximos días.
El presidente Donald Trump declaró la emergencia nacional para agilizar recursos federales y atender a las comunidades afectadas, en tanto se exhorta a la población a evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse en refugios seguros.
