Las autoridades han descartado los sacrificios masivos como estrategia principal, apostando en su lugar por la tecnificación y el control estricto de las granjas.
El Gobierno dominicano ha anunciado una intensificación de los protocolos de bioseguridad en todo el territorio nacional. Ante la naturaleza endémica de la Peste Porcina Africana (PPA) desde 2024, las autoridades han descartado los sacrificios masivos como estrategia principal, apostando en su lugar por la tecnificación y el control estricto de las granjas.
La bioseguridad como escudo: Resultados positivos
El Ministerio de Agricultura y la Dirección General de Ganadería (DIGEGA), con el respaldo de la FAO, han confirmado que la estrategia de prevención está rindiendo frutos. Actualmente, las granjas certificadas bajo el Plan Nacional de Bioseguridad presentan una tasa de positividad inferior al 1%, demostrando que el virus es contenible mediante protocolos rigurosos.
Las medidas clave que se están implementando incluyen:
- Certificación de Granjas: Más del 82% de las granjas comerciales ya están integradas en programas de vigilancia.
- Capacitación Masiva: Más de 9,700 actores de la cadena (productores, transportistas y carniceros) han recibido formación técnica en manejo sanitario.
- Control de Accesos: Instalación de arcos de desinfección, control estricto de visitas y uso de vestimenta exclusiva para el personal de las granjas.
- Vigilancia Tecnológica: Uso de drones y unidades caninas especializadas para la detección temprana en zonas de riesgo.
Hacia un nuevo modelo de producción
Para asegurar la continuidad del sector, que sufrió una caída del 25% en la producción durante el último año, la Federación Dominicana de Porcicultores (Fedoporc) propone una transformación estructural: separar la crianza de madres y lechones, un modelo similar al de la industria avícola que minimiza los riesgos de contagio masivo.
«Por cada dólar invertido en bioseguridad, el productor evita pérdidas de entre 19 y 99 dólares. No es un gasto, es la única garantía de supervivencia para la porcicultura dominicana», destacan expertos de la FAO.
