Para el cierre de 2026, la visión es convertir a la República Dominicana en un destino «omnipresente» que combine lujo, sostenibilidad y tecnología
El Ministro de Turismo, David Collado, llevó la bandera dominicana al corazón financiero del mundo. En un encuentro exclusivo en Nueva York ante los principales líderes de la banca de inversión y fondos de capital, Collado presentó las proyecciones turísticas para este 2026, posicionando al país no solo como un destino de vacaciones, sino como una de las inversiones más seguras y rentables del Caribe.
La presentación, realizada ante ejecutivos de firmas como Goldman Sachs y JPMorgan, subrayó la estabilidad macroeconómica de la isla y su capacidad para seguir rompiendo récords de llegada de visitantes.
Las metas para 2026: El año de la consolidación
Collado fue enfático: el 2026 no es un año cualquiera. Es el año en que la diversificación del producto dominicano alcanza su madurez. Los puntos clave de su exposición incluyeron:
- La meta de los 12 millones: Tras haber superado la barrera de los 10 y 11 millones en años anteriores, la proyección para el cierre de 2026 apunta a los 12 millones de visitantes, un crecimiento sostenido basado en la apertura de nuevas rutas aéreas.
- El despegue de Pedernales: El Ministro presentó el avance de Cabo Rojo como el nuevo estandarte del turismo sostenible, captando el interés de inversores enfocados en proyectos de bajo impacto ambiental y alto lujo.
- Turismo de Santiago y el Norte: Se destacó la conectividad de Santiago y el desarrollo de Bergantín en Puerto Plata como el próximo «Silicon Beach» del Caribe.
Más que sol y playa, una apuesta financiera sólida
El mensaje de David Collado en Nueva York fue claro: la República Dominicana ha pasado de ser un destino de moda a ser un socio estratégico para el capital internacional. El hecho de que líderes financieros escuchen estas proyecciones en Wall Street confirma que el modelo de alianza público-privada del país funciona y es replicable.
Para el cierre de 2026, la visión es convertir a la República Dominicana en un destino «omnipresente» que combine lujo, sostenibilidad y tecnología. Si los números de Collado se cumplen, el país no solo seguirá liderando el Caribe, sino que se convertirá en el referente global de recuperación y crecimiento turístico post-pandemia.
