Un hito histórico: la FAO declara a la República Dominicana libre de hambre tras lograr reducir la prevalencia de desnutrición por debajo del 2.5%
La República Dominicana acaba de marcar un antes y un después en su historia social y económica. Diversos medios e informes oficiales confirman que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha declarado al país «libre de hambre», un logro monumental en la lucha por la seguridad alimentaria en la región del Caribe.
Este reconocimiento internacional no es fortuito, sino el resultado de haber logrado reducir la prevalencia de la desnutrición en la población a un nivel inferior al 2.5%, el umbral estadístico que utiliza el organismo para certificar que una nación ha erradicado el flagelo del hambre a nivel estructural.
¿Qué significa este hito para el país?
Alcanzar la meta de «Hambre Cero» representa un triunfo de las políticas de Estado, la producción agropecuaria nacional y los programas de asistencia social. Entre los factores clave que han permitido este avance destacan:
- Impulso al sector agrícola: El fortalecimiento de la producción local de alimentos ha garantizado una mayor disponibilidad de productos básicos en los mercados nacionales.
- Programas de protección social: La expansión y focalización de los subsidios alimentarios dirigidos a las familias en situación de pobreza extrema han sido vitales para asegurar el sustento diario.
- Nutrición escolar: El sostenimiento del desayuno y almuerzo escolar ha asegurado que millones de niños y adolescentes reciban la ingesta calórica y nutricional necesaria para su desarrollo.
El reto de la sostenibilidad
Si bien la declaración de la FAO es motivo de celebración nacional, los expertos en políticas públicas advierten que el verdadero desafío apenas comienza: mantener estas cifras. Para asegurar que este logro sea sostenible en el tiempo, el país debe continuar invirtiendo en la modernización del campo, mitigar los efectos del cambio climático en las cosechas y combatir la otra cara de la malnutrición: el sobrepeso y la obesidad.
Hoy, la República Dominicana se posiciona como un modelo a seguir para otras naciones latinoamericanas en la ruta hacia el desarrollo integral y el bienestar de su gente.
