En un movimiento estratégico liderado por el Gobierno y el sector privado, el país proyecta que el fortalecimiento de la manufactura biomédica local permitirá un ahorro de hasta el 16% en la factura de importaciones de insumos sanitarios críticos
La República Dominicana continúa consolidándose como el principal hub de dispositivos médicos de la región. En un movimiento estratégico liderado por el Gobierno y el sector privado, el país proyecta que el fortalecimiento de la manufactura biomédica local permitirá un ahorro de hasta el 16% en la factura de importaciones de insumos sanitarios críticos.
La industria de dispositivos médicos no solo es un motor de salud, sino un gigante económico:
El país es actualmente el tercer mayor exportador de estos equipos en América Latina, superado solo por México y Costa Rica.
En 2024, las exportaciones del sector alcanzaron los US$2,800 millones, consolidándose como el principal renglón dentro del régimen de zonas francas.
Siete de las 20 compañías de dispositivos médicos más grandes del mundo ya operan directamente en territorio dominicano.
El impulso a la fabricación local de productos como equipos de transfusión, catéteres, instrumentos quirúrgicos y válvulas neuroquirúrgicas busca garantizar que el sistema de salud dominicano dependa menos de los mercados externos.
- Generación de Oportunidades: El sector genera actualmente más de 33,000 empleos directos, con una participación femenina destacada superior al 67%.
- Inversión Estratégica: Se estima que nuevas iniciativas en este ámbito movilizarán más de US$300 millones en inversión privada, fortaleciendo la competitividad y la innovación.
Hacia una industria de manufactura avanzada
Este crecimiento viene acompañado de una apuesta por el talento humano. Instituciones como el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) ya ofrecen especialidades en manufactura de dispositivos médicos para suplir la demanda de técnicos y profesionales capaces de operar procesos de alta complejidad tecnológica.
