Abordar estos “factores silenciosos” —desde la erradicación de H. pylori hasta la reducción del tabaquismo y la investigación del microbioma— ofrece oportunidades concretas para reducir la carga global de esta enfermedad y mejorar la detección temprana.
Un estudio internacional publicado en Cancer Discovery identifica una red de “factores de riesgo silenciosos” que favorecen la inflamación crónica del estómago y pueden preceder décadas antes al desarrollo del cáncer gástrico. El trabajo, liderado por equipos de Duke‑NUS y NUHS, subraya que no existe un único desencadenante: es la confluencia de varios elementos —biológicos y conductuales— la que crea un microambiente susceptible a la progresión tumoral.
Hallazgos clave del estudio
- El cáncer de estómago es el quinto tumor más frecuente y la cuarta causa principal de muerte por cáncer a nivel mundial, lo que hace crucial identificar factores que permitan prevención y detección temprana.
- Publicación y liderazgo: El trabajo, publicado en Cancer Discovery, fue liderado por la Facultad de Medicina Duke‑NUS y NUHS, con el decano Patrick Tan entre los autores principales.
- Mecanismo multifactorial: Los investigadores describen una interacción compleja entre mutaciones genéticas asociadas a la edad, alteraciones inmunitarias, hematopoyesis clonal (acumulación de mutaciones en células sanguíneas con la edad) y la presencia aumentada de ciertas bacterias orales en el estómago, como Streptococcus, que promueven inflamación crónica y daño tisular.
Factores silenciosos detallados
- Helicobacter pylori: Sigue siendo un factor central; su erradicación podría reducir de forma sustancial los casos futuros en regiones de alta prevalencia.
- Hematopoyesis clonal: Mutaciones somáticas en células sanguíneas que aumentan con la edad pueden potenciar la inflamación y la progresión hacia lesiones premalignas.
- Microbioma oral en el estómago: La detección de bacterias orales en el estómago, especialmente Streptococcus, se asocia con mayor riesgo de cambios precancerosos.
- Tabaquismo y hábitos de vida: El consumo de tabaco actúa como cofactor que intensifica la respuesta inflamatoria y acelera la progresión de lesiones.
Implicaciones para la prevención y la clínica
- Detección y erradicación de H. pylori en poblaciones de riesgo puede ser una medida de alto impacto.
- Vigilancia en adultos mayores: Considerar estrategias para identificar hematopoyesis clonal y otros marcadores genéticos que indiquen mayor riesgo.
- Integrar salud bucal y digestiva: Mejorar la higiene oral y estudiar el microbioma como parte de programas preventivos podría abrir nuevas vías de intervención.
El estudio subraya que el riesgo de cáncer gástrico se acumula a lo largo de los años mediante la confluencia de factores biológicos y conductuales. Abordar estos “factores silenciosos” —desde la erradicación de H. pylori hasta la reducción del tabaquismo y la investigación del microbioma— ofrece oportunidades concretas para reducir la carga global de esta enfermedad y mejorar la detección temprana.
