Reduce el estrés y la lucha interna, mejora el bienestar emocional y desarrolla una fuerte resiliencia ante la adversidad.
Redacción.-La vida nos presenta constantemente situaciones inesperadas, pérdidas y desafíos que no deseamos. Es completamente normal sentir dolor ante estas adversidades, pero el sufrimiento es algo diferente: es un estado que nos provocamos nosotros mismos al rechazar la realidad. La forma en que elegimos responder ante las dificultades...