El problema de los parqueadores se enmarca en un desorden urbano más amplio, incluyendo la falta de cumplimiento de las regulaciones de estacionamiento en construcciones y la apropiación de aceras
Los «parqueadores» informales son un grave problema ya que los individuos se apropian de espacios públicos para «cuidar» vehículos, exigiendo pagos, a menudo de manera agresiva y con consecuencias negativas si no se les paga.
Tradicionalmente, los parqueadores eran personas que ayudaban a estacionar y recibían una propina voluntaria. Sin embargo, en los últimos años, han comenzado a exigir pagos fijos mediante talonarios y, si no se les paga, los vehículos pueden sufrir daños como represalia.
Los precios han aumentado de 25 pesos a 500 o incluso 1000 pesos en eventos especiales.
Esta situación es común en el entorno del Congreso Nacional, la Zona Colonial, y cerca de estadios como el Olímpico y el Quisqueya, especialmente durante eventos masivos. También se menciona el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.
La falta de acción por parte de los ayuntamientos, la policía nacional y otras autoridades para abordar este abuso y violación de los derechos ciudadanos preocupa a los conductores.
El problema de los parqueadores se enmarca en un desorden urbano más amplio, incluyendo la falta de cumplimiento de las regulaciones de estacionamiento en construcciones y la apropiación de aceras por parte de establecimientos comerciales y vehículos, lo que afecta a los peatones.
