Martha Candela, conocida como «La Adoradora que se Atrevió a Predicar sin Púlpito», quien comparte su testimonio de vida y cómo la fe transformó su existencia.
Martha describe su vida anterior a Dios como «totalmente desordenada» y marcada por la falta de conocimiento.
Revela que una profunda depresión y un gran vacío la llevaron a buscar a Dios, recordando las palabras «Separados de mí, nada podéis hacer».
Se enfatiza la importancia de una fe genuina, distinguiéndola de «falsos creyentes» y «mercaderes de la palabra», y destacando que Dios busca «verdaderos adoradores que lo adoren en espíritu y en verdad».
Se menciona una canción o coro llamado «Coro Clean» que resuena por su autenticidad.
Martha expresa arrepentimiento por las «locuras» de su juventud, atribuyéndolas a la falta de guía y corrección.
