Diversos sectores en República Dominicana han exigido mayor claridad sobre el acuerdo con Estados Unidos para combatir el narcotráfico, especialmente en lo relativo al uso de bases aéreas y aeropuertos.
El acuerdo se sustenta en instrumentos bilaterales firmados en 1995 y ampliados en 2003, que autorizan sobrevuelo, aterrizaje y operaciones logísticas en misiones antidrogas.
