Cada 27 de julio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello. Descubre los principales factores de riesgo y cómo la detección temprana salva vidas.
El 27 de julio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, una fecha establecida por la Federación Internacional de Sociedades Oncológicas de Cabeza y Cuello (IFHNOS) para concientizar a la población sobre un grupo de tumores que, aunque menos mediáticos que otros, representan un grave problema de salud pública a nivel global.

Este tipo de cáncer agrupa aquellos tumores malignos que se desarrollan en la boca, la garganta, la laringe, las glándulas salivales y los senos paranasales. La buena noticia es que, si se detecta en sus etapas iniciales, las tasas de supervivencia y las posibilidades de curación son altamente favorables.
Factores de riesgo fundamentales
Los especialistas oncólogos señalan que la mayoría de los casos de cáncer de cabeza y cuello están directamente relacionados con el estilo de vida. Los tres principales factores de riesgo son:
- Consumo de tabaco: En todas sus formas (cigarrillos, puros, pipas o tabaco de mascar) es el principal responsable.
- Consumo excesivo de alcohol: Beber alcohol en grandes cantidades y combinarlo con el tabaquismo multiplica drásticamente el riesgo de desarrollar estos tumores.
- Virus del Papiloma Humano (VPH): En las últimas décadas, ha habido un aumento significativo de cánceres de orofaringe (parte posterior de la garganta) relacionados con cepas de alto riesgo de este virus.
Señales de alerta que no debes ignorar
La detección oportuna es la principal arma contra esta enfermedad. Es vital acudir al médico u odontólogo si se presenta alguno de los siguientes síntomas por más de tres semanas:
- Un bulto o masa persistente en el cuello.
- Llagas en la boca o en la lengua que no cicatrizan.
- Dolor de garganta crónico o dificultad al tragar.
- Cambios en la voz o ronquera constante.
- Hemorragias nasales inusuales o congestión crónica.
En este Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, el llamado es a la prevención: adoptar hábitos saludables, evitar el tabaquismo, mantener una buena higiene bucal y no postergar las revisiones médicas de rutina.
