República Dominicana no baja la guardia ante la difteria
Prevenir y reforzar los mecanismos para evitar el contagio masivo, parece ser la estrategia más certera a aplicar contra la bacteria Corynebacterium, responsable de la difteria.
Eso expresaron las voces de las autoridades sanitarias de República Dominicana, durante el primer cuatrimestre del año cuando se encendieron las alarmas sobre un posible brote epidémico de la enfermedad, motivado al fallecimiento de un niño proveniente de Haití.
Dado el carácter fronterizo con el país del Caribe, se activó una alerta epidemiológica nacional, como protocolo sanitaria para hacer frente a la posible amenaza. Esto lo explicó en su oportunidad, el Ministerio de Salud de la República Dominicana: “La alerta fue emitida por la cercanía y existencia de pasos fronterizos con Haití, donde un brote que data desde 2014 ha generado varios casos de difteria.
También estaban bajo observación, los emigrantes a la isla provenientes de la República Bolivariana de Venezuela donde habría un resurgimiento alarmante de la enfermedad, aunque no haya pronunciamientos de fuentes oficiales al respecto.
La inmunización es el mejor escudo La prevención es la mejor arma contra la difteria. Esto se traduce en cumplir con el esquema de vacunación completa, que debe aplicarse la población infantil.
A juicio de la Organización Mundial para la Salud, OMS, durante el primer año de vida todos los niños del mundo deberían haber recibido 3 dosis de la vacuna que los inmuniza contra la difteria. Luego, durante la niñez o la adolescencia deben colocarse otras 3
inyecciones más como refuerzo.
Para la OMS, los brotes de difteria ocurridos recientemente en algunos países de América Latina, dejan ver que los programas de vacunación en esos países no ha alcanzado el nivel de cobertura requerido.
En un documento en línea, donde denominado “Preguntas y respuestas sobre la difteria”,
la Organización Mundial de la Salud, indica que las personas que no estén vacunadas contra la difteria están en posición de riesgo.
Precisa además que “un 86% de los niños del mundo reciben las 3 dosis recomendadas de vacuna antidiftérica durante la lactancia, lo que supone que hay un 14% sin cobertura, o con cobertura parcial”. Esto indica que es necesario fortalecer los programas de vacunación.
La difteria es una enfermedad que se trasmite con facilidad entre las personas: sólo con toser o estornudar; a través de tejidos u objetos contaminados.
Se manifiesta con dolor de garganta o fiebre, entre 2 y 5 días después del contagio. Cuando se agrava, la bacteria forma una placa gris o blanca en el fondo de la garganta, bloquea las vías respiratorias, provoca tos seca, dificultad para respirar y deglutir.
Otros síntomas son: hipertrofia de los ganglios linfáticos que se manifiesta en hinchazón en un área del cuello, entre otras manifestaciones. Si no se trata de manera inmediata, podría ser mortal.
Luisa Ugueto para @colorvisionc9
Detectan factores genéticos que contribuyen al estrabismo
REDACCIÓN.- Un grupo de investigadores ha detectado varios factores genéticos que contribuyen al desarrollo del estrabismo, un problema ocular que hace que los ojos no estén alineados correctamente, según un estudio publicado hoy en la revista especializada Cell.
Para efectuar este análisis, científicos del Instituto Nacional de Genética de Japón eligieron como modelo experimental un pez cebra, ya que un obstáculo significativo para hallar los motivos genéticos del estrabismo ha sido la limitación física de observar las conexiones entre el cerebro y los músculos oculares.
Las larvas de pez cebra son casi transparentes mientras se desarrollan, por lo que los investigadores observaron con su ingeniería genética las conexiones de los músculos del cerebro, que están formados por cables largos llamados “axones”.
Los “axones” se extienden desde las células cerebrales dentro de la cabeza en una etapa de desarrollo muy temprana.
Empleando sus propias técnicas, el equipo liderado por Shuichi Asakawa creó un pez cebra mutado genéticamente en el que el grupo de células cerebrales que envía señales para el movimiento ocular externo -denominadas neuronas motoras abducentes- y músculos oculares específicos emitían luz fluorescente de colores distintos.
Esa luz es claramente visible para los científicos gracias a que el desarrollo de la cabeza de este tipo de pez es transparente.
Los científicos demostraron que las neuronas motoras abducentes se desarrollaron anormalmente cuando un gen llamado protocadherina 17 (pcdh17) se mutó.
Dicho gen codifica la producción de la proteína Pcdh17, que está localizada en la superficie celular de las neuronas motoras abducentes.
Cuando se produjo proteína Pcdh17 anormal a partir del gen pcdh17 genéticamente manipulado, las neuronas no se colocaron correctamente en el cerebro y los axones que extendieron no alcanzaron el músculo ocular, con lo que se produjo estrabismo.
“Dado que la proteína Pcdh17 también está presente en humanos, es probable que desempeñe un papel similar en nuestro cuerpo para el desarrollo del movimiento normal del ojo”, comentó Asakawa.
Además, determinaron que dado que muchos tipos de neuronas cerebrales conectadas con los músculos de la cabeza están cubiertas con diferentes tipos de proteínas similares a Pcdh17 en su superficie celular, las mutaciones genéticas en estos genes pueden aumentar el riesgo de desarrollar otros trastornos congénitos.
“Esperamos que nuestro conocimiento sobre la conexión de los músculos cerebrales visuales y genéticamente manipulables en los peces también tenga un gran potencial para revelar una forma de proteger las neuronas motoras de la degeneración de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA)”, concluyó el científico.
Fuente: Noticias SIN
Estar sentado más de seis horas al día incrementa el riesgo de morir
REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Estar muchas horas sentado ya sea en una silla o recostado en una cama podría llevarlo a la muerte aunque haga ejercicios regularmente.
Dos nuevos estudios revelaron que si usted permanece sentado por más de seis horas al día, el riesgo de morir se incrementa en 19 por ciento cuando se comparó con aquellos que se sientan por tres horas.
Fuente: Noticias SIN
Lo siento, perdóname, gracias, te amo por Susana Wise
Hoy amanecimos con la noticia de otra tragedia basada en el odio, la muerte de 5 policías en Dallas, a manos de un francotirador ¿Qué nos está pasando? ¿Es que no nos damos cuenta que el odio genera más odio? ¿Es que no nos damos cuenta en qué medida estamos contribuyendo a la continuidad de acontecimientos como estos que hemos vivido en los últimos tiempos? Hoy me siento conmovida y triste, pero este sentimiento de tristeza me ha dado fuerza para decir “Lo Siento, Perdóname, Gracias, Te Amo”.
Y hoy, precisamente quiero compartir contigo una hermosa historia de sabiduría tolteca, de Don Miguel Ruiz, llamada “El Maestro”.
Erase una vez un maestro que hablaba a un grupo de gente y su mensaje resultaba tan maravilloso que todas las personas que estaban allí reunidas se sintieron conmovidas por sus palabras de amor. En medio de esa multitud, se encontraba un hombre que había escuchado todas las palabras que el maestro había pronunciado. Era un hombre muy humilde y de gran corazón, que se sintió tan conmovido por las palabras del maestro que sintió la necesidad de invitarlo a su hogar.
Así pues, cuando el maestro acabó de hablar, el hombre se abrió paso entre la multitud, se acercó a él y, mirándole a los ojos, le dijo: “Sé que está muy ocupado y que todos requieren su atención. Sé que casi no dispone de tiempo ni para escuchar mis palabras, pero mi corazón se siente tan libre y es tanto el amor que siento por usted que me mueve la necesidad de invitarle a mi hogar. Quiero prepararle la mejor de las comidas. No espero que acepte, pero quería que lo supiera”.
El maestro le miró a los ojos, y con la más bella de las sonrisas, le contestó: “Prepáralo todo. Iré”. Entonces, el maestro se alejó.
Al oír estas palabras el corazón del hombre se sintió lleno de júbilo. A duras penas podía esperar a que llegase el momento de servir al maestro y expresarle el amor que sentía por él. Sería el día más importante de su vida: el maestro estaría con él. Compró la mejor comida y el mejor vino y buscó las ropas más preciosas para ofrecérselas como regalo. Después corrió hacia su casa a fin de levar a cabo todos los preparativos para recibir al maestro. Lo limpió todo, preparó una comida deliciosa y decoró bellamente la mesa. Su corazón estaba rebosante de alegría porque el maestro pronto estaría allí.
El hombre esperaba ansioso cuando alguien llamó a la puerta. La abrió con afán pero, en lugar del maestro, se encontró con una anciana. Esta le miró a los ojos y le dijo: “Estoy hambrienta. ¿Podrías darme un trozo de pan?”.
Él se sintió un poco decepcionado al ver que no se trataba del maestro. Miró a la mujer y le dijo: “Por favor, entre en mi casa”. La sentó en el lugar que había preparado para el maestro y le ofreció la comida que había cocinado para él. Pero estaba ansioso y esperaba que la mujer se diese prisa en acabar de comer. La anciana se sintió conmovida por la generosidad de este hombre. Le dio las gracias y se marchó.
Apenas hubo acabado de preparar de nuevo la mesa para el maestro cuando alguien volvió a llamar a su puerta. Esta vez se trataba de un desconocido que había viajado a través del desierto. El forastero le miró y le dijo: “Estoy sediento, ¿Podrías darme algo para beber?”.
De nuevo se sintió un poco decepcionado porque no se trataba del maestro, pero aún así, invitó al desconocido a entrar en su casa, hizo que se sentase en el lugar que había preparado para el maestro y le sirvió el vino que quería ofrecerle a él. Cuando se marchó, volvió a preparar de nuevo todas las cosas.
Por tercera vez, alguien llamó a la puerta, y cuando la abrió, se encontró con un niño. Éste elevó su mirada hacia él y le dijo: “Estoy congelado. ¿Podría darme una manta para cubrir mi cuerpo?”.
Estaba un poco decepcionado porque no se trataba del maestro, pero miró al niño a los ojos y sintió amor en su corazón. Rápidamente cogió las ropas que había comprado para el maestro y lo cubrió con ellas. El niño le dio las gracias y se marchó.
Volvió a prepararlo todo de nuevo para el maestro y después se dispuso a esperarlo hasta que se hizo muy tarde. Cuando comprendió que no acudiría se sintió decepcionado, pero lo perdonó de inmediato. Se dijo a sí mismo: “Sabía que no podía esperar que el maestro viniese a esta humilde casa. Me dijo que lo haría, pero algún asunto de mayor importancia lo habrá llevado a cualquier otra parte. No ha venido, pero al menos aceptó la invitación y eso es suficiente para que mi corazón se sienta feliz”.
Entonces, guardó la comida y el vino y se acostó. Aquella noche soñó que el maestro le hacía una visita. Al verlo, se sintió feliz sin saber que se trataba de un sueño. “¡Ha venido maestro! Ha mantenido su palabra”.
El maestro le contestó: “Sí, estoy aquí, pero estuve aquí antes. Estaba hambriento y satisficiste mi necesidad de comida. Estaba sediento y me ofreciste vino. Tenía frío y me cubriste con ropas. Todo lo que haces por los demás, lo haces por mí”.
El hombre se despertó con el corazón rebosante de dicha porque había comprendido la enseñanza del maestro. Lo amaba tanto que había enviado a tres personas para que le transmitiesen la lección más grande: que él vive en el interior de todas las personas. Cuando das de comer al hambriento, de beber al sediento, y cubres al que tiene frío, ofreces tu amor al maestro.
PD: Hoy envolveré cada rincón de mi existencia, de la energía del amor, a través de cada uno de mis sentidos. Te invito a hacer lo mismo y elevar una oración en la que estas cuatros palabras lo signifiquen todo: “Lo siento, perdóname, gracias, te amo”.
Con amor y gratitud,

Susana Wise
