La diversificación turística dominicana permite ofrecer experiencias para todos los perfiles; la clave está en promover prácticas sostenibles y distribuir los beneficios a las comunidades locales.
La República Dominicana ofrece una oferta turística diversa que va más allá del tradicional sol y playa, incluyendo ecoturismo, turismo de aventura, cultural, de salud y de lujo; cada segmento tiene destinos y públicos específicos que impulsan la economía nacional.
RD se ha consolidado como uno de los principales destinos del Caribe gracias a su infraestructura hotelera, conectividad aérea y diversidad de paisajes.
A continuación se describen los principales tipos de turismo que hoy articulan la oferta nacional, con ejemplos de destinos y actividades representativas.
Tipos de turismo
Sol y playa: Punta Cana; Bávaro; Puerto Plata; Playas, resorts todo incluido, deportes acuáticos; Familias; parejas; turistas de sol; Principal generador de divisas; alta inversión hotelera.
Turismo de lujo: Cap Cana; Casa de Campo; zonas premium en Punta Cana; Resorts 5★, golf, experiencias exclusivas; Viajeros de alto poder adquisitivo; Aumenta gasto por visitante y posicionamiento internacional.
Ecoturismo y naturaleza: Samaná; Los Haitises; Jarabacoa; Constanza; Avistamiento de ballenas, senderismo, manglares; Amantes de la naturaleza; turismo responsable; Diversifica ingresos y promueve conservación.
Aventura y montaña: Jarabacoa; Constanza; Cordillera Central; Rafting, canopy, ciclismo de montaña; Jóvenes y viajeros activos; Desestacionaliza la demanda; impulsa turismo interno.
Cultural e histórico: Zona Colonial (Santo Domingo); Altos de Chavón; Museos, patrimonio, festivales; Turistas culturales y educativos; Valora el patrimonio y atrae turismo urbano.
Turismo de salud y bienestar: Resorts con spa; clínicas especializadas; Tratamientos, retiros, turismo médico; Viajeros en busca de bienestar; Potencial de mayor estadía y gasto por servicios.
La diversificación turística dominicana permite ofrecer experiencias para todos los perfiles; la clave está en promover prácticas sostenibles y distribuir los beneficios a las comunidades locales.
